Es lunes y hay que levantarse temprano para ir a trabajar, la verdad es que no me cuesta tanto arrancar la semana ésta vez. La alarma suena a las 7:15 hs y después de ir al baño, desayuno como dios o un buen nutricionista manda, el clima está lindo algo raro a estas alturas del año. Al llegar a la oficina todos los compañeros comentan su buen fin de semana y al rato el jefe hace su entrada triunfal y sonriente da los buenos días. Todos nos predisponemos con buen a humor a hacer nuestra labor, la mañana transcurre cálida y sin quejas de ningún tipo. Como de costumbre voy al banco, hoy la cola no es tan larga... amablemente abrieron más cajas para atender mejor a los jubilados, luego vuelvo a la oficina a ultimar detalles para poder irme a almorzar.Comiendo en casa, ojeo el diario y leo que la economía del país va repuntando, la tele no anuncia plagas mosquiteras, muros, elecciones o inseguridad... solo hay lugar para el hermoso día que estamos viviendo y obvio el fútbol está en las noticias, solo que esta vez nadie murió en la tribuna. Prendo un cigarro y voy caminando a la parada del colectivo para ir a la universidad. Al tomar el bondi el colectivero amablemente espera a pisar el acelerador hasta que halla metido las monedas en la máquina, hay asientos disponibles y cuando se llenó una viejecita apreciaba el gesto de caballerosidad de un muchacho que le ofrecía su asiento. El bus llega en horario, y puedo tomar mis clases con buen humor. La tarde estaba a pleno así que cuando llegué a casa me cambié y fui al parque a hacer deporte.
La nochecita me encontró con ganas de disfrutar y fui al cine, escuche a unos músicos en la calle, comí con amigos en un resto-bar, hasta tuve tiempo de pasar por la casa de mi novia a darle un beso (eso nomas porque ella tenia que estudiar para un examen) y de paso visité a mi abuela y tomamos un café.
Cuando emprendí el regreso a casa vi unas nubes grises en el cielo que anunciaban un aguacero, por suerte llegué a casa sin mojarme, sentado un rato en la compu sentía como un fuerte viento movía las hojas de los arboles. Me metí con una sonrisa a la cama, pero de repente escuche un gran trueno paaaaaaaassshhhhhhhhhh!
HUUUUUUU!!! Era mi despertador, ¡Estaba soñando, me quedé dormido! y ya llego tarde al trabajo, ¡la puta madre! Que manera de arrancar la semana, el resto ya se lo imaginan... un día perfecto solo en sueños.

Por lo menos lo soñaste... hay mucha gente que ni siquiera eso, jajajajaja.
ResponderSuprimir¡¡Vamos Gabo, que esta semana labral es corta y la vas a disfrutar!!... palabra de Chuquis.
Perdón, laboral, quisimos decir.
ResponderSuprimirEstimado, queríamos recomendarte este sitio, que es bastante bueno para bajar libros. Bueno, después nos cuentas:www.librosparadescargar.com
ResponderSuprimirHasta pronto.