12/05/09

Cartas a nadie

María Guadalupe Cuenca, esposa de Mariano Moreno, escribe:
“Mi querido y estimado dueño de mi corazón:
“Me alegraré que lo pases bien y que al recibo de ésta estés ya en tu gran casa con comodidad y que Dios te dé acierto en tus empresas; tu hijo y toda tu familia quedan buenos pero yo con muchas fluctuaciones y el dolor en las costillas que no se me quita y cada vez va a más; estoy en cura, me asiste Argerich, se me aumentan mis males al verme sin vos y de pensar morirme sin verte y sin tu amable compañía; todo me entristece, las bromas de Micaela me enternecen porque tengo el corazón más para llorar que para reír, y así mi querido Moreno, si no te perjudicas procura venirte lo más pronto que puedas o si no hacerme llevar porque sin vos no puedo vivir, la casa me parece sin gente, no tengo gusto para nada de considerar que estés enfermo o triste sin tener tu mujer y tu hijo que te consuelen y participen de tus disgustos; ¿o quizás ya habrás encontrado alguna inglesa que ocupe mi lugar? No hagas eso, Moreno, cuando te tiente alguna inglesa acuérdate que tienes una mujer fiel a quien ofendes después de Dios.”
La carta estaba fechada el 14 de marzo de 1811. El cadáver de Moreno había sido arrojado al mar diez días antes.

7 comentarios:

  1. hola! pasaba a saludarte
    te dejo un fuerte y grande abrazo!!
    lindo día!

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  2. Palabras de un muerto al vacio.

    A veces somos el muerto, y nuestras palabras caen a ese vacio de donde nunca son escuchadas o leidas por nadie mas.

    Triste...

    Un saludo, mi buen Gabo.

    -L.

    http://diariomalnacido.blogspot.com

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  3. Duro, muy duro el escribirle al viento.

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  4. GAbo,
    Las historias de desencuentros en la vida son tan profundas como las de los encuentros que dejan huella.
    Un abrazo,

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  5. La biografía de Mariano Moreno siempre está presente en mi memoria, porque considero que fue un ser admirable... quizás por eso, no lo dejaron vivir tanto. Todo homenaje que le hagamos será insuficiente, los argentinos estaremos siempre en deuda con él, por lo que representó y representa para la historia argentina.
    Saludos.

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  6. Me imagino millones de cosas, unas muy ciertas, unas muy falsas, pero siempre siempre tengo una duda...

    "(...) Mi pecho desgarrado así, mi carne, mis venas dispersas...¡Ay, no, nunca tendría ese valor!
    Extenuada me tendí largo a largo, gemí, golpeé el suelo con los puños cerrados. ¡Ay, no, nunca tendría ese valor!
    Y sin embargo quería morir, quería morir, te lo juro."

    no es bueno gritarle tanto al viento...

    saludos

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  7. La carta es muy bella, la situación es irónica, pero el hecho de hacer pública una carta privada será siempre una falta de respeto.
    Creo que algunos historiadores pecan de eso al hacer públicos, documentos privados que no hacen al desarrollo de la historia.
    Será que el amarillismo llegó también a esos claustros?
    Te dejo un saludo desde muy lejos.

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