11/06/09

Las Mujeres del Coronel

Lucio V. Mansilla (1831-1913) fue un coronel del Ejército Argentino, así también periodista, escritor, político y diplomático, autor del libro "Una excursión a los indios ranqueles", fruto de una recorrida que emprendió en 1867 por los toldos de estos pueblos originarios. Fue gobernador del Territorio Nacional del Gran Chaco entre 1878 y 1880. Nació en una quinta del barrio de San Telmo, entonces en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, siendo el hijo varón del coronel Lucio Norberto Mansilla, considerado héroe de la batalla de la Vuelta de Obligado y de Agustina Ortiz de Rozas hermana de Juan Manuel de Rosas, joven de 15 años a quien se llamaba ''la belleza de la federación''.
Debido a que era travieso y rebelde, su padre lo envió a trabajos rurales primero y luego hizo un viaje a la India, países de Oriente y Europa. Regresó al país poco antes de la caída de su tío Rosas. En 1852 entró al ejército militando entre los partidarios de la Confederación Argentina. Realizó periodismo político y fue secretario de Salvador María del Carril; luego diputado por Santiago del Estero y secretario de la Covención Constituyente de 1860.
Intervino en la Guerra del Paraguay; asistió a la batalla de Humaitá y a los combates de Estero Bellaco, Tuyutí, Boquerón y Sauce. Sufrió una herida en las lomas de batalla de Curupaití. En 1868 alcanzó los grados de mayor y teniente coronel, y más adelante a coronel, gracias a su apoyo a la campaña a la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento.
Al nombrárselo comandante de las fronteras del sur de Córdoba se internó desarmado y con una pequeña escolta para tratar pacíficamente con los indios.
Posteriormente, los ranqueles participarían en la guerra contra los malones como aliados del Ejército Argentino; aunque fueron traicionados reiteradas veces por el hombre blanco y corridos hacia el sur, con la intención de quedarse con sus tierras y permitir el paso de la Red ferroviaria argentina.
(Considero necesario leer la introducción para tener una visión del contexto en el que escribió el coronel).


El coronel Mansilla se conduele ante la "triste condición" de las indias ranqueles que no tienen como destino sino trabajar y procrear, el las compara con mujeres de su grupo social. esas mujeres -dice- que "nos aman con abnegación, nos dan la vida, el placer, la felicidad" para que tarde o temprano las tratemos de "necias mujeres".

Vulnerables, caprichosas, manipuladoras, inconstantes,pérfidas, indescifrables, contradictorias. Las porteñas son libres del yugo laboral, parecen consagrar su ocio a la seducción y a la intriga.

"¡Estas mujeres, Señor, en todas partes se creen seguras! Y mientras tanto ¿Dónde no corren riesgo?" "Las tales mujeres tienen el poder diabólico de hacer todo cuanto quieren, y por eso ha de ser que los franceses dicen: ce que femme vent Dieu le vent.
De un federal son capaces de hacer un unitario y viceversa. Por supuesto, de cualquiera hacen un tonto. "Las mujeres tienen el don especial de hacernos toda clase de disparates, inclusive el de hacernos matar". "Hay héroes porque hay mujeres". "Declaraciones de beodo son lo mismo que promesas de mujer". "Las mujeres son siempre implacables con las mujeres".

"Está visto que las mujeres son todas iguales en todas las constelaciones... Suspirar, creen que es hablar". "Me acordaba de lo que me habían hecho gozar y exclamaba interiormente: son adorables. Me acordaba de lo que me habían hecho sufrir y exclamaba: son infames".


Fuentes: Todo es Historia: Felix Luna. Nº 489, abril 2008; Wikipedia (fotos e intro)



2 comentarios:

  1. Vos sabés que hará unos treinta años,
    hubo una psicóloga llamada, si no me equivoco. Esther Vilar que escribió un libro llamado EL VARÓN DOMADO. Decía por ejemplo que la mujer mandaba al hombre a la guerra,y otras cosas parecidas a tu comentario. LAS MUJERES SE LE FUERON ENCIMA...parece que había "metido el dedo en la llaga". Muchos saludos!!

    ResponderSuprimir
  2. A nosotros nos sigue doliendo el trato que tuvieron nuestros ancestros, no todos, pero sí la gran mayoría, con los indígenas.
    En la actualidad poco y nada ha cambiado esta mala relación con dichos pueblos hermanos. Muchos de los males que nos tocan vivir, son resultado de la mala forma en que siempre hemos tratado a nuestro prójimo, a estos grupos minoritarios y relegados.
    Quizás el tema principal aquí era Mansilla y su relación con las damas... quizás nos fuimos un poco de tema, pero esto de los indios, es una llaga abierta, estimado Gabo.
    Saludos.

    ResponderSuprimir

Sea libre de comentar lo que le paresca.